Mariano Braga es uno de los sommeliers del vino más destacados de la escena internacional, elegido por The International Wine And Spirit Competition (IWSC) entre los comunicadores de vino más relevantes del mundo, habiendo sido la primera personalidad de habla hispana en integrar el listado en la historia de la competición. Con sus 36 años ha viajado alrededor de 65 países, desarrollando una mirada global de la industria vitivinícola que actualmente plasma como comunicador. Desde hace más de 15 años es jurado de concursos de vinos en Argentina e Inglaterra y desde 2019 forma parte de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Sommeliers (AAS).
Entre los años 2014 y 2020 fue propietario junto a su esposa, la reconocida cocinera Florencia Borsani, del restaurante Pampa Roja. Actualmente vive en Marbella, España.

En una entrevista con Matices, Mariano Braga habló sobre su nueva guía de vinos. “Los Vinos Argentinos que a mí me encantan” es la primera guía digital del sommelier para que comprar un vino sea mucho más fácil.
-¿Cómo fue el proceso de armar esta guía?
-Siempre es un desafío. Esta es una guía que no está armada como crítica ni como ranking ni puntajes ni este es mejor que el otro. El título es bastante determinante y son los vinos argentinos que a mí me encantan. No te recomiendo un vino por su añada sino porque desde hace 20 años que los voy probando y siempre me han acompañado.
-¿Elegís a estos vinos por su consistencia en el tiempo?
-Definitivamente es así y la selección es absolutamente caprichosa.
-¿Cómo es la relación del consumidor argentino con los críticos de vinos?
-Yo creo que el crítico sirve mucho más para la bodega, para el importador y para el distribuidor que para el consumidor final. Entiendo que hay mucha opción. Vos vas a la góndola del supermercado y se te caen los vinos encima. Aun los que trabajamos en la industria, vivimos tomando vinos argentinos y vas a una góndola y el 90% de los vinos no probaste las añadas nuevas o son etiquetas que salieron ese año al mercado. Entre tanta información que uno tiene, muchas veces el sticker de este vino tiene 90 puntos uno dice por lo que voy a pagar hubo alguien que me allanó el camino y ya lo probó por mí y que le pareció que valía. Creo que en la Argentina el rol del crítico no tiene tanto impacto en el consumidor final, pero sí en los mercados tienen un impacto extraordinario.
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