El consumo de vino regular y moderado (uno o dos vasos al día) se asocia con la disminución de la incidencia de enfermedad cardiovascular, la hipertensión, la diabetes, y ciertos tipos de cáncer como: el de colon, el de mama, el de pulmón o de próstata.
El vino ha sido un acompañante trascendente en la historia del ser humano. Desde hace miles de años ha estado vinculado principalmente, con la espiritualidad, como fue, con los dioses griegos o su papel en la santa eucaristía católica, representando la sangre de Cristo. También es parte de la identidad cultural e histórica de los pueblos mediterráneos, quienes generaron hábitos y costumbres gracias a esta bebida.
¿Pero por qué es tan importante? Nuestro enólogo y conductor de Matices del Vino, Cristian Moor, en su segmento “La Sobremesa de Matices”, te explica por qué el vino es mucho más que una bebida.