¿Cómo hacen las bodegas para acercar sus vinos al mundo de forma más eficiente? En su columna, Tamara Tassara, especialista en comercio internacional, nos cuenta todo sobre los HUBs logísticos, una herramienta clave que cada vez más bodegas incorporan a su plan exportador.
¿Qué es un HUB? ¿Para qué sirve? ¿Y cómo puede una bodega acceder a uno? Una mirada experta para entender la logística detrás del vino que llega a las copas del mundo.
Esta semana les queremos contar de una herramienta que cada vez más bodegas están incorporando en su estrategia exportadora: los HUBs logísticos.
Tal vez hayan escuchado el término, pero todavía genera muchas dudas. ¿Qué es un HUB? ¿Para qué sirve? ¿Y cómo puede una bodega acceder a uno?
Escuchá desde aquí su columna completa:
En pocas palabras, un HUB logístico es un centro de almacenamiento y distribución ubicado cerca del mercado de destino. ¿Para qué? Para tener stock de vinos ya disponible en el exterior, sin tener que afrontar los tiempos y costos que implica enviar cada pedido desde Mendoza (u origen de tu bodega)
En lugar de mandar mercadería desde Argentina a Europa o Estados Unidos -lo que puede demorar 30 o 40 días- la bodega envía un lote mayor al HUB. Desde allí, se despachan los pedidos según la demanda.
Esto se traduce en mayor agilidad, menores costos y un mejor servicio para el importador/ comprador.
¿Cuáles son los beneficios concretos?
1- Se reducen significativamente los tiempos de entrega, algo clave para no perder ventas.
2- Se puede vender en menor volumen, lo cual es ideal para bodegas chicas o mercados en etapa de desarrollo.
3- Se bajan los costos logísticos, porque se consolidan grandes envíos en vez de despachar muchos pequeños.
4- Hay más flexibilidad. Desde un HUB se puede reetiquetar, armar pedidos mixtos, y atender varios clientes en distintos países desde un solo lugar, sin preocuparnos por los tramites puntuales de cada país.
¿Dónde están los principales HUBs del vino?
En Europa, el más conocido es Amberes, en Bélgica. En Estados Unidos, se destacan Miami y Nueva Jersey. También hay opciones en Panamá para Centroamérica y el Caribe, y en Hong Kong o Singapur si se apunta al mercado asiático.
¿Cómo accede mi bodega a un HUB?
Existen varias vías:
Una opción es trabajar con operadores logísticos especializados, que ofrecen desde el almacenaje hasta la entrega final al cliente.
Otra alternativa -muy interesante para bodegas pequeñas y medianas- es sumarse a programas colectivos impulsados por entidades públicas, como WofA o ProMendoza, que permiten compartir espacios y dividir costos, haciendo todo mucho más accesible.
¿Qué se necesita para dar ese paso?
Primero, tener claridad sobre los mercados donde quiero exportar. Segundo, contar con la estructura para exportar. Y por último, elegir una opción logística confiable, que conozca el negocio del vino y pueda acompañar cada etapa del proceso.
Un ejemplo:
Una bodega con la que trabajamos comenzó a operar desde un HUB en Amberes. Esto le permitió atender varios países europeos desde un solo punto, y lo más importante: poder vender por pedidos pequeños, algo que antes era inviable por los costos y tiempos. Gracias a esta estrategia, sumaron nuevos clientes que no podían comprometerse con grandes volúmenes.
En resumen, los HUBs logísticos son una herramienta poderosa para acercar nuestros vinos al consumidor final. Mejorar la competitividad, abrir nuevas oportunidades, y permitir que incluso bodegas pequeñas puedan crecer en mercados exigentes.
Si queremos seguir expandiéndonos, no alcanza solo con hacer buen vino, también tenemos que garantizar que esté disponible, en el lugar y momento justo. Y para eso, los HUBs pueden ser grandes aliados.