El maestro italiano visitó Mendoza. Vino a dar una clase magistral sobre “El arte de la enología invitado por el Consulado General de Italia”. Como enólogo, Cipresso encontró en Mendoza nuevos sabores y terruños para ampliar su perspectiva y ofrecer algo diferente a la vitivinicultura mundial. Es un pionero de la “viticultura heroica”, una técnica de cultivo en condiciones extremas. En su momento, fue parte de la refundación y reconversión del modo de hacer vinos en la Argentina y se convirtió en socio fundador de la bodega Achával Ferrer junto a su amigo Santiago Achaval.
Este año Roberto ha decidido abandonar los sistemas comerciales tradicionales, compuestos por calificaciones, guías y mecanismos complejos, para inaugurar un modelo que privilegia la relación directa con los consumidores finales. “El vino no es solo un producto, sino una experiencia, una historia y una visión que merecen ser contadas en primera persona”, afirma Cipresso.
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