Si el vino cambió y tanto, ¿la forma de vender vino también cambió? Y si, el moviemiento fue rotundo. El consumidor actual —en especial las nuevas generaciones de entre 30 y 35 años— busca frescura, experiencias más informales, menor graduación alcohólica y, sobre todo, storytelling (las historias detrás de la botella) por encima del mero prestigio del terruño. Ya no se vende con discursos solemnes sobre taninos o barricas complejas, sino con lenguaje sencillo, descontracturado y sinprejuicios. Y se vende con historias detrás de una marca, detrás de una bodega o de alguien que elabora un vino. Sobre esto es que nuestro enólogo y conductor, Cristian Moor, te invita a reflexionar en su editorial.