Marisol de la Fuente, nuestra especialista en comunicación y marketing del vino, nos pone frente a una verdadera revolución silenciosa: el packaging de vinos. Lo nuevo, lo innovador y ¿cómo estamos en relación al mundo?
El mercado de envases para vino alcanzó un valor de 6.850 millones de dólares en 2025 y se estima que crecerá de 7.050 millones de dólares en 2026 a 8.140 millones de dólares en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) del 2,91% durante el período de pronóstico (2026-2031). La fuerte demanda de botellas de vidrio, el creciente interés en diseños ligeros y la rápida adopción de formatos alternativos como latas y opciones bag-in-box están impulsando esta trayectoria.
La tendencia hacia productos premium en China, la implementación de vidrio ligero en Europa y la aceleración de la venta directa al consumidor (DtC) en Norteamérica están transformando la escala de producción y la economía logística en todo el mercado de envases para vino.
La presión regulatoria, desde el mandato de la Unión Europea de reciclar el 100% de los envases para 2030 hasta la ampliación del valor de reembolso en California, continúa impulsando a los proveedores hacia materiales circulares y hornos energéticamente eficientes, incluso mientras persiste la volatilidad de los precios del vidrio. La reciclabilidad de los envases metálicos resulta atractiva para los consumidores más jóvenes y móviles, mientras que los cierres de origen biológico ganan terreno a medida que los viñedos certifican prácticas de sostenibilidad.