Hay momentos en los que un sector tiene que mirarse al espejo con honestidad. No para castigarse, ni seguir acumulando diagnósticos, tampoco para repetir, una vez más, que el contexto es difícil, que el consumo cayó, que los mercados están complejos, que los costos suben, que la competitividad no alcanza. Todo eso puede ser cierto. Pero también hay una verdad incómoda: el vino argentino necesita menos lamentos y más estrategia.
Tenemos instituciones dedicadas a la promoción, a la educación, al marketing, al desarrollo comercial y a la representación del vino argentino. Tenemos cámaras, corporaciones, asociaciones, organismos públicos y privados, entidades provinciales y nacionales. Tenemos experiencia, talento, historia. Pero la pregunta es inevitable: ¿estamos realmente trabajando unidos detrás de una estrategia común o seguimos fragmentados en discursos, agendas y prioridades distintas?
Asi comienda la editorial de nuestro conductor y enólogo Cristian Moor en Matices del Vino. Escuchá todo lo que dijo desde aquí.