La “comida marrón” engloba platos de cocción lenta y sabores reconfortantes —como guisos, estofados y carnes— que adquieren su color por la caramelización de ingredientes. También incluye delicias dulces, frutos secos y derivados del cacao. Es una cocina tradicional y honesta que prioriza el gusto por sobre la estética visual.
La revancha de la comida marrón: por qué en invierno volvemos a los guisos y a la cocina de olla. Y no solo en Argentina, también en el mundo con el impulso que le están dando en grandes ciudades como los caldos de huesos en Estados Unidos. No te pierdas la columna de nuestro chef y sommelier, Pablo Ranea, en Matices del Vino.