En los últimos días apareció un dato que trajo algo de alivio a la vitivinicultura argentina: el consumo interno de vino mostró una leve mejora. Según información difundida por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, en marzo de 2026, el mercado interno creció un 8,4% interanual. Además, el primer trimestre del año cerró con una suba acumulada del 1,5%, alcanzando algo más de 166 millones de litros.
Después de tanto tiempo hablando de caída del consumo, cualquier señal positiva merece ser observada. Y también valorada, advierte en su editorial nuestro enólogo y conductor Cristian Moor.
Pero no deberíamos confundir un alivio con una solución. La pregunta que deberíamos hacernos es más profunda: ¿el consumo de vino realmente se está recuperando o apenas está respirando?