El vino no es un producto más. Es el resultado de un proceso complejo que involucra ciencia, arte, geografía y tiempo. Cada cosecha es el testimonio de un clima, de un suelo y de una mano humana que interpreta. Reducir todo a, repetir algo que escuché, que me contaron o leí en algún lugar, es una simplificación ingenua; y en el peor, una falta de respeto hacia una cultura milenaria. Hay un fenómeno curioso y preocupante que se ha instalado…